En las últimas décadas, la música en general, ha ido evolucionando grandemente hacia la mezcla de estilos. En verdad, nadie se mantiene 100% puro en un estilo o concepto estético. Claro que hay autores que por  ” estancamiento ” en cuanto a desarrollo de  nuevas ideas musicales propias recurren a diferentes patrones estilísticos ajenos. ¡Con perdón!

Vivimos en una época de mestizaje a todos los niveles sociales. Las inevitables migraciones cada vez más numerosas favorecen el intercambio de culturas y músicas.

Pero realmente el mestizaje está en el origen y hace posible, por ejemplo, el blues  (luego el jazz ) y también el  flamenco.

El flamenco en su origen, está repleto de influencias que nutrieron sus sonidos y sus ritmos.  El éxodo de los gitanos desde la India, la dominación árabe, los cantos judíos, los lamentos de los oprimidos, constituyen  el núcleo del flamenco.

Por otro lado pienso, como otros muchos, que la música que no tiene sonidos negros, no tiene pellizco.  El espíritu y el pellizco  (lo hondo intangible que se asemeja al feeling blusero ) han inspirado a  innumerables grandes compositores y músicos desde Rimsky – Korsakoff  a Miles Davis, desde Bizet a Chick Corea, desde Ravel a John Coltrane.

Presenciamos la fusión del flamenco con otras músicas, a menudo, con el fin de mostrar una raiz común. Estas amalgamas, a pesar de la opinión de los más conservadores, han resultado ser experiencias enriquecedoras para músicos y aficionados.

Las influencias ajenas son estímulos importantes para aquellos que han trabajado en la incorporación de tradiciones musicales diferentes al flamenco: rock, latino, blues, pop….creando un estilo con resonancia internacional.  Por ejemplo, Django Reinhardt, gitano belga y gran guitarrista, simplemente trasladó las figuras de la música gitana al  jazz.

Yo distinguiría, no obstante,  entre  mezcla y fusión.

La mezcla sería la combinación de elementos comunes o complementarios de diferentes tradiciones.

En la fusión, las diferentes tradiciones son asimiladas por un artista o grupo e internacionalizadas, creándose, en parte, un vocabulario…cómo diría…artístico. La fusión representa , entonces, una verdadera mezcla de estilos.

La fusión  no sólo se nutre del conocimiento de los estilos aludidos, los que se fusionan, sino que tiene fundamento importante en la conservación de las raíces de los mismos junto a la incorporación  de otros elementos musicales, en principio, ajenos. ¡Vale!

Cuando varios músicos tan distintos se reúnen y nace una canción que suena diferente es porque la fusión pasa inevitablemente por el puente mágico que se tiende entre los corazones.

Es posible mezclar todo (el límite es la imaginación) pero la fusión es otra cosa…y a veces…in-fusión: de manzanilla, de poleo-menta…


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